El programa parte del vínculo cultura-desarrollo como elemento clave para la movilidad social, el respeto a los derechos humanos y la consolidación de una cultura democrática de paz, convivencia y creatividad; y promuve una visión del país incluyente de los diversos grupos que lo componen.
Responde a la ampliación de la brecha social en el país: en 1988 el ingreso por persona en hogares adinerados era 11 veces mayor que en los de menos recursos; en 2004 esa brecha se amplió 20 veces. Los niveles de pobreza permanecen invariables en un 20% de hogares desde la mitad de los años noventa. Los más afectados son grupos étnicos, personas migrantes y refugiadas, mujeres y jóvenes y residentes de zonas periféricas (ver Anexos).
En ese contexto, el problema de fondo que se busca afectar es el deterioro de las condiciones de vida de diferentes grupos poblacionales cuya exclusión económica está influida por factores socioculturales. Puntualmente, se reconoce un desfase institucional que afecta a las nuevas generaciones. Ellas no reciben las herramientas para incorporarse creativamente al actual clima cultural y a la sociedad del conocimiento, de modo que puedan constituirse en generadores visibles de contenidos culturales. Se trata de jóvenes urbanos, de minorías étnicas y de varias nacionalidades relegados a entornos deteriorados y sin acceso a oportunidades integrales de desarrollo.
Para ellos, se propone el Centro para la Promoción de la Interculturalidad y las Industrias Creativas en el Parque cuyos beneficiarios serán: niños y las niñas, jóvenes y adultas/os de las poblaciones de 9 distritos inmediatos al Parque La Libertad; las escuelas y colegios (12), Consejos Cantonales de Seguridad Alimentaria y Nutricional, Juntas Cantonales de Ferias de Agricultores y municipalidades correspondientes; redes y líderes sociales y culturales, asociaciones y grupos creativos de esas comunidades; emprendimientos culturales y turístico-culturales con los correspondientes jóvenes, mujeres y hombres que generen ingresos con ellos; profesionales de la gestión cultural, de los servicios públicos de cultura, educación, salud y producción; instituciones gestoras de la información estadística del país; empresas con programas de responsabilidad social corporativa.; funcionarios actualizados.
La zona de intervención incluye a nivel urbano: San Antonio de Desamparados, Lomas de Gobierno, Linda Vista, Río Azul, Patarrá, Tirrases, Guatuso. San Lorenzo, Fátima como área de influencia inmediata y Desamparados Centro, Gravilias, Calle Falas, San Francisco, Curridabat y Zapote, mediata. En la zona rural: Talamanca, Coto Brus y Aranjuez de Sardinal.
Son en su mayoría localidades con condiciones de particular exclusión
social general o focalizada) por lo que el Programa es pertinente en relación con el logro de los ODM a nivel nacional. Coincide plenamente con las metas de los sectores involucrados, señaladas en el actual Plan Nacional de Desarrollo Jorge Manuel Dengo 2006-2010 (PND) y la Agenda Sectorial de Cooperación Internacional. Es complementario o innovador ante actividades de las instituciones y agencias del Sistema (Ver Anexos) y guarda coherencia con la visión contenida en el UNDAF atendiendo de forma localizada, las áreas de intervención allí señaladas: fortalecimiento de redes sociales, promoción de la expresión para la diversidad, participación. El equipo país del SNU aporta al programa es su perspectiva integral e intersectorial que ha facilitado la confluencia de cuatro sectores en procura de coordinación y una mayor aproximación al enfoque de derechos humanos como marco al problema de la expresión plural y la creatividad.

